Definición
La definición oficial más
ampliamente aceptada es la
del ILSI (International Life Sciences Institute):
“Un alimento funcional es aquel que contiene un componente, nutriente o no nutriente, con efecto selectivo sobre una o varias funciones del organismo, con un efecto añadido por encima de su valor nutricional y que sus efectos positivos justifican que pueda reivindicarse sus características funcionales o incluso saludables”.
“Un alimento funcional es aquel que contiene un componente, nutriente o no nutriente, con efecto selectivo sobre una o varias funciones del organismo, con un efecto añadido por encima de su valor nutricional y que sus efectos positivos justifican que pueda reivindicarse sus características funcionales o incluso saludables”.
Es decir, un alimento se
considera funcional porque, además de destacar en sus propiedades nutritivas, contiene algunos elementos que al
consumirlos diariamente en una dieta equilibrada contribuye a mantener o
mejorar nuestro estado de salud y bienestar.
Los alimentos funcionales se
pueden dividir en dos amplias categorías. La primera categoría consiste en
alimentos funcionales que naturalmente
contienen un componente que ofrece beneficios adicionales al consumidor. La
otra categoría de alimentos funcionales consiste en alimentos procesados en el
que el componente se añade al alimento
para darle beneficios adicionales.
A. Los
alimentos con componentes funcionales ocurridos naturalmente
Muchos de los alimentos en esta
categoría son comúnmente encontrados en verdulerías y supermercados.
Tabla 1. Alimentos
con componentes funcionales y posibles beneficios para la salud
|
Componente funcional
|
Ingrediente funcional
|
Posible beneficio
|
|
Tomates, sandía
|
Licopeno
|
Salud de la próstata
|
|
Brócoli
|
Luteína
|
Reducir el riesgo de
degeneración macular
|
|
Cítricos
|
Flavanonas
|
Neutralizar los radicales
libres, reducir el riesgo de algunos cánceres
|
|
Soja
|
Isoflavanonas
|
Disminuir el LDL y el
colesterol total
|
|
Arándanos
|
Proantocianidinas
|
Mejorar la salud del tracto
urinario
|
|
Aceites de pescado
|
Ácidos grasos del omega-3
|
Reducir el riesgo de
enfermedades cardiovasculares
|
|
Fibra insoluble
|
Salvado integral
|
Reducir el riesgo de cáncer de
mamas y del colon
|
B. Los
alimentos mejorados con componentes funcionales
Los huevos enriquecidos con
omega-3 son considerados un alimento funcional porque contienen el ingrediente
bio-activo alimenticio, ácidos grasos omega-3. El ácido graso del omega-3 no es
añadido directamente a los huevos. En cambio, las gallinas que ponen los huevos
se les da una alimentación que contenga grandes cantidades de un ingrediente
(comúnmente semilla de lino) que es alta en ácidos grasos omega-3. En los
estudios, los ácidos grasos omega-3 han demostrado reducir los riesgos
asociados con enfermedades cardiovasculares.
C. Los alimentos con
ingredientes funcionales añadidos
Los alimentos en esta categoría
son generalmente procesados.
Tabla 2. Alimentos
con ingredientes añadidos funcionales
|
Componente funcional
|
Ingrediente funcional añadido
|
Posible beneficio
|
|
Jugo de naranja con vitamina D
añadida
|
Vitamina D
|
Reducir el riesgo de
enfermedad en los huesos
|
|
Yogur con probióticos
|
Probióticos
|
Mejorar la salud del tracto
gastrointestinal
|
|
Panes y cereales con fibra
añadida
|
Fibra
|
Aliviar el estreñimiento y
puede reducir el riesgo de ciertos cánceres
|
|
Margarina enriquecida con
esteroles vegetales
|
Esteroles vegetales y los
fitoesteroles
|
Reducir el colesterol
|
¿Debemos consumir alimentos funcionales?
Los alimentos funcionales deben
consumirse dentro de una dieta sana y equilibrada y en las mismas cantidades en
las que habitualmente se consumen el resto de los alimentos. Como los alimentos
son cada vez más populares en Argentina, es importante ser un comprador
informado.
¿Cómo son regulados los alimentos funcionales?
Ante la importancia que han
adquirido estos alimentos, en algunos países se ha avanzado en la regulación
normativa. No obstante, muchos otros -entre los cuales se encuentra la
Argentina- aún no arribaron a un consenso al respecto, puesto que resulta muy
complejo incluir en una sola categoría, una amplia variedad de productos cuyos
ingredientes y efectos en el organismo son muy diversos.
A esto se agrega la necesidad de
tener una sólida fundamentación acerca de sus propiedades, ya que en muchos
casos sus efectos pueden ser influidos por la interacción con sustancias
provenientes de otros alimentos y/o del propio organismo.
En nuestro país la definición de
los alimentos funcionales es analizada por un grupo de trabajo ad-hoc creado en
el año 2009 por la
Comisión Nacional de Alimentos (CONAL). Otro de estos grupos
ha avanzado en el estudio de los prebióticos y probióticos, elaborando dos
protocolos que establecen los requisitos y evaluaciones para la inclusión de
probióticos y/o prebióticos en un alimento.
Nutrición deportiva y alimentos funcionales
Su utilización dentro de la
esfera del deporte puede ayudar a un mejor rendimiento sin sustancias
perjudiciales, una mayor recuperación del desgaste muscular, una mejor
protección del sistema inmunológico y quizá también una mejor práctica
deportiva en edades avanzadas.
Los resultados obtenidos en las
distintas pruebas que se han realizado con alimentos funcionales en el deporte
han sido en gran parte contradictorios. Partiendo de que en el diseño de los
diversos estudios se trató con individuos en reposo.
Si bien los alimentos
funcionales son un prometedor campo de estudio, son necesarios más estudios bien
diseñados y cuando llegue el momento realizar una nutrición personalizada y
adecuada.
Bibliografía
1. The English version of this document
is FSHN12-17/FS210 Functional Foods. Instituto de Alimentos y Ciencias Agrícolas,
Universidad de la Florida (UF/IFAS). Fecha de primera publicación noviembre de
2012
2. Amanda L. Ford, MS, estudiante y Wendy
J. Dahl, PhD, profesora assistente, Departamento de Food Science and Human
Nutrition, UF/IFAS, Gainesville, FL 32611.
3.
Nutrition and Athletic Performance: American College of Sports
Medicine-American Dietetic Association and Dietitians of Canada. Medicine & Science in Sports &
Exercise. Vol 2, n.12. 2130- 2145.2000
4.
Pottey, D. Functional foods. Raising the health threshold. The world of ingredients. 54-55, 1994.
5. Pujol, P. Nutrición, Salud y Rendimiento
Deportivo. Edit. Espaxs, 3ª Ed.
8. “Conceptos sobre los
alimentos funcionales”. 2002
International Life Sciences
Institute,
Spanish translation.
9.
Código Alimentario Argentino http://www.alimentosargentinos.gob.ar/programa_
calidad/marco_regulatorio/caa.asp

No hay comentarios:
Publicar un comentario