En el último mes del año nos espera la tradición de reuniones, despedidas y fiestas que, inevitablemente, por tradición se asocian con comidas típicas. Los amasados como pan dulce y budín en diversas presentaciones invaden panaderías y supermercados. En las primeras las versiones, más artesanales incluyen masas con manteca, cantidad de fruta abrillantada (que a la mayoría de las personas no les gusta) y glaseados abundantes o baños de chocolate. Los productos de supermercado son de textura y sabores más simples, pero muy pobre calidad nutricional: harina refinada, azúcar, grasa, aditivos para hacer la masa esponjosa y conservantes.
Sumado a que estos productos se consumen mayormente “porque es la época”, también nos encontramos rodeados de turrones, frutas secas garapiñadas o al chocolate y demás dulces que aportan calorías vacías.
Por eso pensamos en cerrar nuestra cocina, por este año, con la receta de un budín que lleva varios ingredientes pero es muy fácil de hacer, contiene 100% grasas saludables, nada de colesterol ni alimentos de origen animal –por lo que es apto veganos–, aporta fibras, minerales, y un sabor muy particular dado por las especias.
Es de fácil digestión si lo acompañamos con una infusión: una hora antes de entrenar, representa un desayuno o merienda adecuados. También puede llevarse como colación cortado en porciones. Si querés servirlo como postre también se adapta: unas manzanas verdes cocidas, o frutillas o cerezas maceradas en su jugo sobre una rebanada del budín, y una bocha de helado de crema.
Esperamos lo pruebes y disfrutes en alguna de las versiones que te proponemos…
Utilizamos:
• 250
g de harina leudante
• 1
taza de avena arrollada
• 2
cucharas soperas al ras de canela
• 1
cucharita al ras de “especias dulces” (conseguilo en dietéticas o negocios de
repostería)
• 150
g de azúcar negro
• 2
cucharas soperas de miel
• 75
cc de aceite de maíz (5 cucharas soperas)
• 1
taza de leche vegetal (podés reemplazar por leche descremada)
• 1
taza de pasas de uva, almendras/castañas/nueces a elección
Encendé el horno a temperatura media/baja.
Mezclá todos los primeros 4 ingredientes en un bol amplio.
Por otro lado mezclá la miel, el azúcar negro, el aceite y la bebida de soja en un jarrito para calentar y llevalo a fuego medio unos segundos para que se mezclen bien los ingredientes.
Luego volcá de a poco el contenido del jarrito sobre el contenido del bol, revolviendo de manera de integrar de ambas partes, pero sin necesidad de batir.
Una vez logres que se integre todo, agregá las pasas de uva y frutas secas (almendra/ castaña/nuez); terminá de integrarlas y verté la mezcla en un molde mediano de budín, aceitado y enharinado.
Llevalo al horno a temperatura media/baja por 50-60 minutos verificando la cocción completa cuando al introducir en el centro un cuchillo, éste salga limpio.
Luego dejalo enfriar 2 a 3 horas, y desmoldalo.
Más info:
- La avena aporta fibras, y el “salvado de avena” tiene mayor proporción. Podés reemplazar la avena por salvado de avena, si necesitás aumentar la fibra en tus comidas diarias. La fibra en general favorece el tránsito intestinal. La avena, como las legumbres, aporta fibra “soluble” que mejoran el nivel de colesterol.
- El azúcar negro es azúcar blanco con colorante, no es de mejor calidad nutricional, pero en este caso lo preferimos porque su color aporta a la receta un aspecto “de chocolate”. Pero podés reemplazarlo por el azúcar integral o mascabo.
- Las frutas secas como almendra, castaña, nuez y maní, aportan minerales, vitamina E antioxidante, y grasas insaturadas que son saludables en oposición a las saturadas, de origen animal.
- Las frutas secas son fuente de aceites vegetales principalmente; las frutas desecadas o deshidratadas son las pasas de uva u orejones de durazno, de pera, de ciruela, etc. La fruta “abrillantada” en la que se tiñe y glasea con azúcar. Las 2 primeras, son más saludables.




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