Hace unos días te
contamos sobre distintas razones que pueden llevarnos a elegir no consumir
leche de vaca y sus derivados, sino leches vegetales. Debemos reconocer que la leche de vaca es un alimento
muy arraigado en nuestra tradición, por eso aún quienes deciden no consumirla,
buscan su reemplazo para desayunar, merendar, hacer licuados y todas aquellas
preparaciones que, por costumbre, llevan “leche” (por ejemplo, un budín).
Como es muy baja la
disponibilidad de las leches vegetales en el mercado, pusimos manos a la obra
en nuestra cocina para mostrarte como hacerlas, a partir de alimentos de origen
vegetal como de cereales, semillas y frutas secas. En este caso, vamos preparar
leche de soja que contiene
proteínas, carbohidratos como sacarosa (no aporta lactosa), grasas
insaturadas (entre ellas los omega 3) y no aporta colesterol. Además contiene
vitamina E e isoflavonas, ambas con propiedades antioxidantes. Respecto del aporte de calcio es
bajo, ya que se este mineral se encuentra asociado a compuestos que lo hacen
poco asimilable durante la digestión y absorción.
Utilizamos:
• 300
g de porotos de soja
•
Agua hervida (se puede conservar por más tiempo) cantidad necesaria
•
Paño de tela para filtrar
•
Licuadora o minipimer
Preparación:
Dejá
en remojo los porotos de soja por 1 día en abundante agua, dentro de la
heladera.
Licuá
los porotos de soja con 1½ taza de agua por 1 taza de porotos, en varias tandas.
Colá
la mezcla con la ayuda del paño de tela y sacá al máximo el líquido, cerrando
el paño y exprimiendo la parte superior del mismo sobre la jarra .
Separá
del paño los residuos de los porotos procesados y continuá el procedimiento con
las siguientes tandas de porotos.
El
líquido extraído lo conservamos, vertiéndolo en una olla y colando la espuma de
la superficie.
Llevá
a fuego medio, dejá que el líquido llegue a ebullición, y así hervilo a fuego
lento por 5 minutos.
Retirá
del fuego y dejá enfriar.
Más información:
- Se le puede adicionar en cada vaso azúcar, azúcar mascabo, miel o edulcorante artificial para beberla.
- Podés licuarla con frutas o agregarle jugo exprimido para saborizarla y sumar vitaminas.
- Podés hacer chocolatada con el cacao dulce tradicional o una versión más saludable y natural: cacao amargo y miel, como te mostramos en la última foto.
- El sobrante de soja triturada es muy suave y fácil de amasar: combinalo con igual cantidad de harina leudante, condimentá con sal, pimienta, orégano o ajo y perejil, y formá medallones o hamburguesas, y cocinalos a la plancha o al horno ¡quedan muy buenos!
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