La
respuesta es no pero primero debemos distinguirlas bien. Las frutas
secas son las nueces, almendras, castañas, avellanas, maníes y pistachos. Si bien son
energéticas, esas calorías provienen de sus aceites y NO son las calorías que
los músculos utilizan en la actividad física. Los nutrientes adecuados para
brindar energía al entrenar son los hidratos de carbono, que mejoran
sustancialmente el rendimiento. Y las frutas secas contienen muy baja proporción
de los mismos.
Por
otro lado, están las frutas deshidratadas o desecadas (como las pasas de
uva, chips de banana, o los orejones de durazno, de damasco, de pera, etc.). Las
mismas, al igual que la fruta fresca, conservan la fructosa o azúcar de la
fruta, que sí es un hidrato de carbono.
Así,
las mezclas de frutas secas y deshidratadas (conocido como mix de frutas secas), como almendra y nuez, con pasas de
uva y banana, contendrían algo más de hidratos de carbono pero igualmente su
consumo no es ideal antes de la actividad física. Dicha combinación aporta
Hidratos de Carbono, con aceites y fibras que hacen la digestión más compleja.
Antes
de la actividad física, la comida previa debe aportar hidratos de carbono, algo de proteínas y un
bajo contenido en grasas/aceites y fibras de manera de facilitar la
digestión para que los nutrientes se procesen rápido y aporten el combustible
muscular.
Las
frutas secas son muy saludables por aportar grasas monoinsaturadas y
poliinsaturadas pero se deben moderar cuando se reducen las calorías y
conviene incluirlas en comidas alejadas de los entrenamientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario