Nuevamente
te invitamos a pasar a nuestra cocina para terminar de conocer la propuesta de
desayunos más naturales. Sabemos que a menudo nos queda poco tiempo para
organizar compras y cocina, pero debemos tomar conciencia de que cada vez más
basamos nuestra alimentación en productos bastante industrializados. Siempre
compartimos con los lectores la idea que, cuando es posible, al preparar
nuestros propios alimentos podemos elegir mejor, ahorrar y consumir productos
frescos con menos procesamientos y aditivos. Por eso en la primera de estas
tres notas, presentamos cómo hacer queso blanco a partir de yogur natural
(LINK), y luego pan de molde con 2 salvados.
La
propuesta saludable de hoy es hacer mermelada en casa, a partir de fruta
fresca, sin agregado de azúcar refinada. Elegimos naranjas dulces, pero podés
elegir las que estén disponibles según la estación del año.
De
esta forma obtenés una mermelada con más proporción de fruta, sin espesantes, y
podés endulzarla como quieras: con edulcorantes no calóricos como stevia, por
ejemplo, o con miel. Las ventajas nutricionales son mayor aporte de fibras y carbohidratos
en forma de azúcar sin refinar (la fructosa); además podés darles un toque
personal agregándole especias o combinando frutas. La desventaja es que la
cocción inactiva las vitaminas y antioxidantes de las frutas, pero la mermelada
es un complemento para acompañar panes, bizcochuelo o yogur por ejemplo, y no
reemplaza al consumo recomendado de fruta fresca (2 o más porciones diarias según
el requerimiento energético de cada persona).
Utilizamos
•
1 kg de naranjas dulces
•
cacerola u olla con tapa
•
cuchara de madera
•
1 sobrecito de gelatina sin sabor (opcional)
•
4 sobres de edulcorante o 2 cucharadas de miel
Lavá
y pelá las naranjas, sacándole la parte blanca que es amarga. Reservá la
cáscara de una de ellas.
Cortá
la pulpa en trozos no demasiado chicos. Hacelo sobre un plato, para no perder
el jugo de la fruta: colocá trozos y jugo en la cacerola.
Tomá
la cáscara que reservaste, quitale con el cuchillo la parte blanca del interior
y cortala finamente para conseguir sabor más intenso en la mermelada.
Llevá
la cacerola a fuego mínimo bien tapada y mantenela por 20-30 minutos,
revolviendo una o dos veces. Mientras no se evapore el agua propia de la fruta,
no se pegará ni quemará.
Luego
continuá la cocción a fuego mínimo pero sin tapa unos 20 minutos más, removiendo
porque tenemos que conseguir que espese, hasta no ver líquido libre.
Si
le agregás miel, hacélo en los últimos minutos, para que se funda y mezcle bien
con la temperatura. Si usás edulcorante, hacélo una vez que se entibie.
Más info:
- Las naranjas naturalmente espesan por su contenido en fibra soluble pero otras frutas, como la manzana, durazno, pera, ciruela, o frutillas, podrían llevar a mitad de la cocción. En esos casos usá 1 sobre de gelatina sin sabor bien diluído en media taza de agua hirviendo, para que luego tengan más consistencia.
- Podés combinar frutas, como frutilla y ciruela, pera y manzana, ó durazno y naranja para sabores más originales.
- También pueden hacerse mermeladas especiadas, agregando a mitad de la cocción canela ó clavo de olor, y también darles una consistencia diferente agregando una vez enfriadas nueces o almendras picadas.



Cuanto tiempo dura en heladera una vez preparada?
ResponderEliminarHola, María. Unas semanas dura. Saludos.
ResponderEliminarHola!gracias!
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